El niño con el pijama de rayas

Acabo de ser padre por segunda vez y vuelvo a sentir esa sensación de incredulidad por haber sido capaz de crear algo tan hermosamente perfecto. Y es que los niños son, probablemente, el mejor producto que podemos hacer los hombres. Es lo más cerca que podemos estar de la magia, el milagro o como queramos llamar a algo que parece increíble.

Portada del libro “El niño con el pijama de rayas”, de John Boyne. Enlace a casadellibro.com para comprar el libroY tener un hijo es, quizá también, la mejor excusa que puede tener uno para no actualizar su blog :-) pero ahora, un mes después del parto, la vida va recuperando una normalidad reposada muy agradable. Eso, unido a un retraso en un vuelo entre Bruselas y Madrid, me han permitido leer “El niño con el pijama de rayas“, de John Boyne.

Un libro que ha venido a mí en el momento justo, para recordarme que la visión del mundo siempre depende del cristal con que se mire. Pero, sobre todo, para alertarme sobre el hecho de que cuando los niños no entienden lo que hacemos los adultos, deberíamos preguntarnos si estamos haciendo lo correcto. Dicho de otra forma, nos vendría muy bien mirar lo que hacemos con el cristal de lógica simplista y bondad infinita con el que ven los niños el mundo. Quizá, solo así, seríamos capaces de entender de una vez por todas las grandes barbaridades que hacemos los adultos.

Y es que sigo pensando que la esencia del ser humano es la bondad. Los niños son buenos por naturaleza y vienen preparados para no ser racistas, ni clasistas, ni injustos, ni insolidarios… Lo que tendríamos que hacer los adultos es aprender de ellos y no al revés. Bueno, quizá no sea tan simple al fin y al cabo, pero creo que vale la pena reflexionar sobre lo que podemos aprender de los niños, de su visión de las cosas y de su bondad -eso que muchas veces minusvaloramos llamando inocencia-.

Esas son algunas de las ideas que me vinieron a la mente tras ser padre y leer este libro, en el que John Boyne describe la visión de un campo de concentración nazi desde la perspectiva de un niño de nueve años. Un libro recomendado para todos los padres, pero también para todos aquellos que ya no se acuerdan de cómo se ve el mundo cuando eres un niño.


3 Responses to “El niño con el pijama de rayas”

  1. Neurotransmisores Says:

    Los niños aprenden de los padres para vivir en sociedad y los padres de los hijos la sabiduría que perdimos.

    Saludos

  2. Cean Says:

    Neurotransmisores, comprendo que lo dices por ti o por personas que conoces. No es habitual aprender de los niños. Se les suele considerar como un libro en blanco donde escribirles una personalidad.

    Me resulta fascinante escuchar las preguntas de niños y niñas. Hay adultos que creen que los niños dicen muchas tonterías debido a la ignorancia en un claro ejemplo de proyección (ellos son quienes se comportan así).

    Por cierto, desconocía de que trataba el libro. Gracias por la reseña.

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