Seis clases de baile en seis semanas
Martes, Diciembre 23rd, 2008Hace unos días asistí a la representación de Seis clases en seis semanas, obra teatral de Richard Alfieri, dirigida por Tamzin Townsend e interpretada por Juanjo Artero y Lola Herrera.
La protagonizan dos personas solas que se conocen por medio de unas clases de baile. Él como profesor, y ella como alumna. Aparentemente no tienen mucho en común (él, gay posmoderno, bromista, desinhibido y jovial; ella, vieja refunfuñona, conservadora y preocupada por el qué dirán), pero la obra nos irá desvelando que les unen la mentira, la soledad, el miedo a la sociedad y un pasado lleno de dolor.
Me resultó muy interesante por varios motivos: el texto es bastante bueno, con diálogos brillantes; la puesta en escena es perfecta: decoración, vestuario, luces, música, baile,…; y la interpretación es magistral. Tanto individualmente como, especialmente, de forna colectiva, la pareja de actores derrochó profesionalidad y esa chispa especial que permite que se establezca la conexión con el público.
El único pero tendría que ver con la escena final. Pues, cuando Lily y Michael salen hacia el hospital en la penúltima escena, creo que no hace falta añadir nada más. Ya está todo dicho. El espectador puede imaginar varios desenlaces a partir de ahí, pero eso ya no es importante. La esencia de la historia ya ha sido contada. Los dos protagonistas, a partir de una relación similar a un choque de trenes, acaban forjando una amistad maravillosa. Los prejuicios se diluyen en el conocimiento mutuo y aflora la esencia del ser humano.
Esto es lo que me llevo de seis clases de baile en seis semanas: un par de horas de disfrute teatral y el refuerzo de una idea: la enorme importancia de la comunicación entre los seres humanos para que exista entendimiento y afloren nuestros mejores sentimientos. Lo malo es que no es nada fácil establecer una comunicación honesta y abierta en estos días de prisas y egocentrismo. Es necesario escuchar y dedicar tiempo. A veces, hacen falta seis clases y seis semanas para conseguirlo.











