Los hombres son como niños
Todos son sumisos, a todos les gusta ser amigos, obedecer y pensar poco. Los hombres son como niños.
Esta afirmación del conocido libro de Herman Hesse me llamó mucho la atención y, tras haberle dedicado unos momentos de reflexión, creo que se le puede conceder cierto crédito.
La sumisión que muchos hombres profesan a una religión, a un partido político o a un equipo de fútbol es más que evidente en nuestros días; La amistad, aunque en la mayoría de las ocasiones sea seudo-amistad, es algo perseguido por todos y tiene mucho que ver con sentirse aceptado y evitar la soledad, dos de los grandes objetivos de cada individuo que vive sociedad; Obedecer, aunque nos cueste reconocerlo, nos encanta, porque tener a alguien que dirija nuestros actos nos facilita la existencia y nos evita responsabilidades; Y, finalmente, ¡qué decir de pensar poco! En los tiempos en los que la televisión rige nuestros momentos de ocio, provocándonos un estado mental cercano al encefalograma plano, pensar poco es algo que hacemos sin pensar. Y lo peor es que ni siquiera nos lo cuestionamos porque, para hacerlo, necesitamos pensar sobre ello…
En cualquier caso, todas las cualidades anteriormente mencionadas podrían provocar en los hombres un estado de felicidad infantil bastante atractivo, sobre todo si lo comparamos con otras situaciones más propias de la edad adulta.
Abril 5th, 2010 at 11:38
Y esto es aplicable a la mujer también? No es una pregunta maliciosa, que conste.
Abril 5th, 2010 at 22:15
Es una buena pregunta, Nuria. Yo también pensé en ello según redactaba el artículo, pero la verdad es que no llegué a ninguna conclusión en particular.
Como tampoco es aplicable al 100% al género masculino, creo que lo mejor es que cada cual lo reflexione según su propia condición.
Saludos,
Antonio
Abril 12th, 2010 at 00:18
Jaja creo que la mayoría de los hombres tienen algún porcentaje en menor o mayor grado de Peter Pan, y no los critico, pues yo me considero una especie de campanita del siglo XXI (solo mira mi sitio) así que congeniamos. Si gustas, te invito a pasar por mi blog, y dejar tu huella. Un abrazo.
Abril 16th, 2010 at 22:01
Sí, los hombres son como niños pero…menos mal que los niños no son como hombres!