Archive for the ‘Amor’ Category

Mi post de “4 años de La Coctelera en 100 posts”

Viernes, Julio 24th, 2009

La Coctelera, una de las mejores comunidades de blogs de habla hispana, y en la que un servidor inició su actividad bloguera hace ya casi cuatro años, ha celebrado su cuarto aniversario editando el libro “4 años de La Coctelera en 100 posts“.

Portada del libro ‘4 años de La Coctelera en 100 posts’

Efectivamente, el libro recoge una selección de 100 posts (o artículos) entre los cientos de miles que han publicado los más de 150.000 blogueros de La Coctelera. Los que hemos pasado horas y horas haciendo amigos allí encontraremos muchos nombres conocidos: Swibel, Ad astra, Lost in Tokio o Las manos en los bolsillos fueron parte de mi familia virtual en esos años.

Uno de mis posts, publicado en Contraejemplo 1.0 el 6 de octubre de 2006, ha sido elegido para formar parte de esa exclusiva selección, lo cual me llena de orgullo y me estimula para seguir escribiendo.

Han pasado casi tres años desde que lo escribí, pero creo que aún sigue totalmente vigente. Tanto es así que creo oportuno reproducirlo de nuevo aquí. Espero que os guste:

Es más fácil cambiar de marido que cambiar de trabajo

Sabemos que nadie es imprescindible en el trabajo; sabemos que las empresas pueden despedirnos de la noche a la mañana; sabemos que si caemos enfermos, todo sigue adelante; sabemos, incluso, que el futuro de la empresa variará muy poco si la abandonamos.

Pero, sin embargo, en ocasiones nos aferramos a nuestro puesto de trabajo como si de un salvavidas se tratara. Como si fuera lo más importante de nuestra existencia. Como si la “carrera profesional” fuera la única que estamos corriendo.

La cosa no sería tan preocupante para la sociedad en su conjunto si, como ocurría hace cincuenta años, esa enajenación mental fuera exclusivamente cosa de los hombres. Al menos entonces había alguien que se ocupaba de lo realmente importante: los hijos, la educación, la salud, el amor…

Hoy en día, en vez de intercambiar los papeles, las mujeres se han igualado con nosotros (aunque, afortunadamente, hay excepciones en ambos bandos). Y los dos sexos campamos por la vida híper-preocupados por el trabajo, dejando en manos de otros las cosas importantes.

Hasta tal punto esto es así que, hablando recientemente con unas compañeras de trabajo, llegaban a la siguiente conclusión: hoy en día, es más fácil cambiar de marido que cambiar de trabajo.

O el mercado del amor está muy devaluado, o el aprecio por una ocupación profesional ha alcanzado cotas desmedidas…

Viñeta de Forges sobre el desequilibrio que hay entre la remuneración de un puesto con los requisitos que solicitan


Seda, de Alessandro Baricco

Martes, Marzo 10th, 2009
Imagen de la portada del libro de Alessandro Baricco, Seda

    Aunque su padre había imaginado para él un brillante porvenir en el ejército, Hervé Joncour había acabado ganándose la vida con una insólita ocupación, tan amable que, por singular ironía, traslucía un vago aire femenino.
    Para vivir, Hervé Joncour compraba y vendía gusanos de seda.
    Era 1861. Flaubert estaba escribiendo Salammbô, la luz eléctrica era todavía una hipótesis y Abraham Lincoln, al otro lado del océano, estaba combatiendo en una guerra cuyo final no vería.
    Hervé Joncour tenía treinta y dos años.
    Compraba y vendía.
    Gusandos de seda.

Así comienza “Seda“, del escritor italiano Alessandro Baricco. Un libro cargado de sensibilidad que huele a seda, tanto por la trama (el protagonista hace varios viajes a Japón en busca de huevos de gusanos de seda), como por los personajes (Hervé Joncour es callado, meditabundo, sosegado y sensible, como la seda; y el resto de los personajes también derrochan ese aire silencioso, cadencioso y sedoso reinante en los palacios tradicionales nipones) pero, sobre todo, por el ritmo narrativo (que se mueve entre capítulos muy breves, con párrafos iniciales y/o centrales largos y frases cortas finales; y la repetición deliberada de frases o incluso párrafos completos a lo largo del libro).

He leído algunas críticas que aluden al poco contenido del libro, pero a mí me parece que, detrás de una estética muy cuidada, se esconden una historia interesante y un mensaje de esos que conviene recordar de vez en cuando: en ocasiones, deseamos más lo foráneo por lo que tiene de exótico o inalcanzable que lo casero, aunque esto sea justamente lo que andamos buscando. Cuya segunda derivada es la que cantaba Serrat en su Lucía:

No hay nada más bello
que lo que nunca he tenido,
nada más amado
que lo que perdí.

Afortunadamente, yo sé que no hay nada más bello ni más amado que lo que tengo, y por eso no lo quiero perder. Se llama Inma y hoy hace 9 años que nos casamos. Es maravilloso sentir que la vida a su lado es como la seda: valiosa, brillante y agradable a los sentidos.


La pasión y el fuego

Miércoles, Mayo 21st, 2008

Ando mal de tiempo, pero no quería dejar de publicar una cita que llegó a mis ojos recientemente y que me pareció muy bella poéticamente y muy interesante conceptualmente:

“La ausencia disminuye las pequeñas pasiones y aumenta las grandes, lo mismo que el viento apaga las velas y aviva las hogueras”

Lo escribió François de la Rochefoucauld, escritor y pensador francés del siglo XVII quien, por cierto, atesora una amplia colección de citas.