Dentro de ese camino que he iniciado de promoción de la reflexión y del acto de pensar, una parada sugerente puede ser la que nos proporciona esta frase del novelista y ensayista francés André Maurois:
“En una discusión, lo difícil no es defender nuestra opinión, sino conocerla.”
Vale más el auto razonamiento personal que mil razones ajenas
Atribuida a Sócrates [470 a.C. - 399 a.C.], filósofo griego.
En mi opinión, desarrollar nuestro aprendizaje a través de la reflexión individual es la mejor forma de crecer y madurar como personas y estar en disposición óptima de tomar las decisiones que nos harán ser felices.
Y, claro está, esto también vale cuando ejercemos el papel de educadores ya sea como padres, maestros, jefes, amigos o compañeros de trabajo.
Todos enseñamos. O tratamos de enseñar. Aunque no nos demos cuenta. En muchas ocasiones a lo largo del día. Enseñemos a pensar.
“Nadie puede hacerlo todo, pero todos podemos hacer algo” (en inglés, “no one can do everything but you can do something“) es una frase atribuida al poeta y cantante estadounidense Gil Scott-Heron, que viene a recordarnos que, en lugar de dejarnos abatir por la inmensidad de una tarea, debemos centrarnos en lo que nosotros podemos hacer por ella.
Esta es una reflexión crucial para abordar con optimismo todas las cuestiones sociales, las cuales, obviamente, no pueden ser acometidas sin la participación de todos y que, por tanto, no están al alcance de ninguna persona en particular, sino de todos a un tiempo.
La educación, el medio ambiente, la paz o el respeto de los derechos humanos son algunas de estos asuntos en los que nadie puede hacerlo todo, pero todos podemos hacer algo.
Para los que, como yo, no conozcais a Gil Scott-Heron, os dejo este video titulado “Save the children” (”salvar a los niños”):
Dice un proverbio tibetano que “hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece“. Somos muchos los que trabajamos día a día para construir un mundo mejor, pero nuestra labor no tiene apenas repercusión mediática. Es lo negativo lo que hace más ruido.
¿Dónde están las noticias sobre los buenos padres y madres, sobre los buenos hijos e hijas, sobre los buenos maridos y las buenas esposas? ¿Quién se acuerda de toda esa gente, esa buena gente, que todos los días arrima el hombro para mejorar la sociedad?
Los medios no les suelen dedicar muchos titulares pero, sin embargo, son esas buenas personas las que marcan de una forma más relevante nuestras vidas. Ahora, Cadena 100, a través del programa “Buenos días Javi Nieves“, nos da la oportunidad de darles un poquito de visibilidad. Para ello, han creado los Premios pie derecho, premios para gente extraordinaria que no conoce nadie.
No dejes la ocasión de presentar a tu candidato y no dejes que te abata la cara de la sociedad que sale en las noticias. Esa es la cara más pequeña, el árbol que cae, pero hay un bosque repleto de buena gente que no deja de crecer. La labor de cada uno de nosotros es crucial, aunque parezca que no se vea porque, como decía Silvio Rodríguez en su canción “Sin hijo ni árbol ni libro“:
Los hombres sin historia son la historia.
Grano a grano se forman largas playas
y luego viene el viento y las revuelve,
borrando las pisadas y los nombres.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigir mucho de sí mismo y muy poco de los otros.
Albert Guinon [1863-1923], dramaturgo francés.
Hoy llegó a mí, por casualidad, esta frase de este desconocido autor francés, y me llamó la atención porque refleja algo que vengo experimientando durante muchos años: uno es más feliz cuanto menos espera de los demás.
Cuando emprendas tu viaje a Ítaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los Lestrigones ni a los Cíclopes,
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los Lestrigones ni a los Cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no lo llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.
Pide que el camino sea largo.
Que sean muchas las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos antes nunca vistos.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes voluptuosos,
cuantos más abundantes perfumes voluptuosos puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender de sus sabios.
Ten siempre a Ítaca en tu pensamiento.
Tu llegada allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguardar a que Ítaca te enriquezca.
Ítaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.
Aunque la halles pobre, Ítaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Ítacas
Ando mal de tiempo, pero no quería dejar de publicar una cita que llegó a mis ojos recientemente y que me pareció muy bella poéticamente y muy interesante conceptualmente:
“La ausencia disminuye las pequeñas pasiones y aumenta las grandes, lo mismo que el viento apaga las velas y aviva las hogueras”
Lo escribió François de la Rochefoucauld, escritor y pensador francés del siglo XVII quien, por cierto, atesora una amplia colección de citas.