Archive for the ‘Educación vial’ Category

Un taxista me ha timado en Bruselas

Lunes, Junio 15th, 2009

Esta mañana he pagado 60 euros por un traslado en taxi desde el aeropuerto hasta las oficinas de mi empresa, un trayecto que no ha llevado más de 20 minutos. Cuando, después, he preguntado si esto era normal, me han informado de que la tarifa suele oscilar entre 20 y 30 euros, dependiendo del tráfico, así que la cosa está clara.

Foto del Atomium de BruselasPero, claro, uno llega a Bruselas, capital de Europa y símbolo del progreso en esta parte del continente y uno piensa que la gente es honesta y educada. Pero no, parece que hay timadores en todos los lados que se siguen aprovechando de los pobres incautos como yo.

Pero no es sólo eso. Resulta que, además, sería difícil que los bruselenses ganasen un premio a los mejores conductores: desde el taxi he podido ver adelantamientos por la derecha, entradas en rotondas sin ceder el paso, circulación a bastante más velocidad de la permitida, cambios de sentido en lugares en los que no está permitido, etc… Pero, claro, también es cierto que el protagonista de muchas de estas infracciones ha sido mi taxista…

En fin, ¿y cuál es el lado positivo? Pues que viene bien salir de vez cuando de España para darse cuenta de que, en algunos aspectos, no estamos tan mal como pensamos. ¿Quién decía aquello de “Y si habla mal de España, es español“? Quizá podríamos empezar a hablar mal también de otros países, o poniéndolo en positivo, quizá podríamos empezar a ver todo lo bueno que tenemos en España y hablar de ello…


No olvides usar el intermitente y circula por el carril derecho

Martes, Abril 7th, 2009

Son dos de los mensajes que esta mañana me han sorprendido (gratamente) al coger el coche para ir al trabajo. Aparecían en sendos paneles informativos de la M-40 de Madrid y tienen que ver con la campaña especial de la DGT para esta Semana Santa.

En especial, me ha llamado la atención el de los intermitentes puesto que su mal uso (o no uso) me parece paradigmático y no suele ser protagonista de este tipo de campañas. Y es que creo que el uso de los intermitentes refleja la educación de los conductores. Opino que, si alguien no usa los intermitentes cuando va en el coche, ha de ser porque, cuando se relaciona cara a cara, no usa las fórmulas básicas de educación como “por favor” o “gracias”. Me exaspera tanto este asunto que, en la anterior etapa de este blog, ya fue motivo del artículo “El misterioso caso de los intermitentes impertinentes“.

Un coche usando el intermitente

Pero, volviendo a esta campaña de educación vial, la Dirección General de Tráfico ha informado de que está previsto que se emitan mensajes relacionados con todos estos conceptos:

  • Velocidad y ahorro de combustible
  • Uso los intermitentes
  • Circular por la derecha y carril izquierdo para adelantar
  • Mantener la distancia de seguridad
  • Respeto y atención a los motoristas
  • Atención a las distracciones
  • Trayectos cortos
  • Información sobre número de heridos graves en accidentes

Este tipo de informaciones suelen perseguir objetivos de concienciación, mejora de la conducción y, en última instancia, prevención de accidentes y víctimas, pero creo que también sirven como refuerzo positivo de aquellos conductores que usamos los intermitentes correctamente y que, por regla general, circulamos por el carril derecho.


Está claro que suspenderíamos el teórico, pero ¿se conduce cada vez mejor o cada vez peor?

Jueves, Febrero 5th, 2009

Hace unos días se presentaron los resultados de un estudio realizado por realizado por la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) y Zurich Seguros en colaboración con la Universidad de Valencia que constataban que el 96,5% de los conductores españoles suspenderíamos el examen teórico de conducir si volviéramos a realizarlo.

Es cierto que para aprobar estos exámenes hay que acertar el 90% de las preguntas, pero es que en una escala de 0 a 10 sólo el 47% de los conductores sacarían una nota superior a 5. Por comunidades autónomas, los madrileños nos situamos en última posición con un lamentable 4,12 de nota media:

Calificaciones por comunidades autónomas en el estudio realizado por la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) y Zurich en 2009

Y, sin embargo, de un tiempo a esta parte yo venía notando una mejoría en la conducción. Percibía más respeto al volante, más respeto de las normas de tráfico y más respeto también al resto de conductores. Veía menos gente colándose cuando hay atasco (sí, ya sé que esto en otras ciudades es impensable, pero en Madrid estaba a la orden del día), veía más intermitentes correctamente utilizados, veía menos locos al volante -de esos que gustan de hacer eslalon entre los vehículos en vez de entre banderitas-,…

No sé, andaba yo con el optimismo a flor de piel y los datos de este estudio han sido como un jarro de agua fría. Así, he llegado a preguntarme si ambas cosas estarán relacionadas. ¿Qué pensáis vosotros? ¿Creéis que en vuestra ciudad se conduce cada vez mejor o cada vez peor?


El freno de la inconsciencia

Miércoles, Junio 4th, 2008

Hace unos días tuve una revelación en el aparcamiento de un centro comercial. Ya sabía que debo ser de los pocos que respetan las señales de tráfico que regulan la circulación de vehículos dentro de los aparcamientos (sí, también hay señales en los aparcamientos y son válidas las normas generales de circulación).

Lo que no sabía con tanta certeza es que la gente realmente no se da cuenta de que incumple las normas. Pasó que yo salía con mi coche del aparcamiento por una calle de un único sentido y, ¡oh, sorpresa!, sucedió que me encontré con otro coche que se dirigía hacia mí circulando en dirección prohibida. Le advertí con una ráfaga con objeto de hacerle consciente de que no me parecía bien que se saltara las señales.

Foto de una señal de STOP acompañada de señales de prohibido girar a la izquierda, a la derecha, seguir recto o dar la vuelta.Pero, ante mi asombro, el otro conductor tomó mi gesto como una falta de educación y comenzó a maniobrar acelerada y peligrosamente para estacionar su coche en una de las plazas libres. Ante tal conducta tan extraña, hice gestos de negación con la cabeza indicando mi desaprobación. Este gesto debió desesperar a los ocupantes del otro coche puesto que la persona que iba de copiloto bajó la ventanilla y me desafió gritándome que si tenía prisa.

Lógicamente, yo arqueé las cejas porque no me podía creer que hubieran confundido mis avisos por el incumplimiento de la señalización con indicaciones para que maniobraran rápidamente porque yo tenía prisa. Así que bajé yo también la ventanilla para tratar de explicar que no tenía prisa, que solo indicaba que se habían metido por dirección prohibida. Para rizar el rizo, el conductor contrario abrió la puerta y se bajó amenazante continuando con el discurso de que si tenía prisa, que me esperara.

Les expliqué de nuevo que se habían metido por dirección prohibida, pero me temo que no me entendieron. Eran totalmente inconscientes de sus actos.

Y es que, quizá, no haya freno más grande que el de la inconsciencia. ¡Cuánto podríamos mejorar si fuéramos conscientes de nuestros errores!