Archive for the ‘Medio ambiente’ Category

Convertir CO2 en metano: ¿transformar un problema en otro problema?

Lunes, Mayo 5th, 2008

El hombre es el responsable del cambio climático y estoy seguro de que el hombre encontrará la solución al problema. Un buen paso hacia adelante lo ha dado un grupo de investigadores británicos que, según aparece publicado en el ElPaís.com, han logrado transformar el CO2 en metano. Una noticia que plantea lo que podría ser, según los expertos, la solución perfecta para acabar con el cambio climático, del cual, como sabemos, el CO2 es el principal responsable.

Transformación del CO2 (anhídrico carbónico) en CH4 (metano)Según parece, este equipo de investigadores, dirigido por la española Mercedes Maroto-Valer, máxima responsable del Centro para la Innovación en Captura y Almacenamiento de Carbono (CICCS, en su siglas en inglés) de la Universidad de Nottingham (Reino Unido), ha desarrollado una tecnología capaz de convertir el dióxido de carbono en gas metano, el principal componente del gas natural, gracias a un proceso similar a la fotosíntesis de las plantas.

“Las plantas cogen CO2, agua y luz y lo transforman en azúcares. Nosotros hacemos un proceso parecido. También cogemos luz, agua y CO2, pero en vez de generar carbohidratos producimos metano”, explica esta investigadora.

Sin entrar a juzgar la bondad de la solución, este tipo de noticias me hacen reflexionar sobre la habilidad del ser humano para solucionar un problema con otro problema. Es decir, en vez de solucionar el cambio climático atacando a la causa (reduciendo las emisiones de CO2 -por más que se intenta, no se está avanzando mucho en este sentido-), nos empeñamos en solventarlo generando, quizá, más problemas potenciales: ¿qué le pasará al planeta si emitimos demasiado metano?


Día de la Tierra 2008

Martes, Abril 22nd, 2008

Desde 1970, año en el que el senador norteamericano Gaylord Nelson convocó la primera manifestación medioambiental, el día 22 de abril se celebra el Día de la Tierra.

Hagamos que todos los días sean el día de la Tierra. Envía una postal relativa al día de la Tierra

El objetivo es crear una conciencia común a los problemas de la contaminación, la conservación de la biodiversidad y otras preocupaciones ambientales para proteger la Tierra.

Aunque, como siempre que se celebra un día-de-algo, es porque no deberíamos recurrir a un día concreto para concienciarnos de ese algo. Efectivamente, cuidar la Tierra, cuidar el planeta que hace posible la vida, debería formar parte de nuestra actitud y nuestras acciones todos los días del año.



Gracias, papel

Domingo, Enero 27th, 2008

El Foro del papel -sí, existe un foro así- ha lanzado recientemente la campaña “Gracias, papel” con el objetivo de recordarnos la importancia que este material natural, renovable y reciclable tiene en nuestras vidas.

Captura de pantalla de la web www.graciaspapel.es

Estos son algunos de los datos curiosos sobre el papel que se pueden consultar en la web de la campaña:

  • El papel es el material que más se recicla en España. Ya reciclamos el 60% del papel que consumimos.
  • La industria papelera española es líder europeo en reciclaje. Por cada diez kilos de papel que se fabrican en España, se utilizan como materia prima 8 kilos de papel usado.
  • Hay más de 500 tipos de papel, que se usan en el mundo de la comunicación, la enseñanza, la cultura, el arte, la higiene, la sanidad, el comercio y transporte de mercancías…
  • Un kilo de papel supone 1,3 kilos menos de CO2 en la atmósfera. Gracias a la industria papelera, en España existen y se mantienen 400.000 hectáreas de bosques de pino y eucalipto.
  • Aunque nos parezca mentira, en España cada vez hay más árboles. De 13,5 millones de hectáreas en 1990 hemos pasado a 17,9 millones de hectáreas en 2005.

Pero, al margen de que son datos estupendos que a uno le hacen pensar que un mundo mejor es verdaderamente posible, me llama la atención el olvido en el que caen muchos de los objetos, materiales, estructuras o acciones que, por ser de uso o ejecución cotidianas, consideramos poco importantes o, peor aún, ni siquiera entran en nuestro rango de consideración.

Hay una canción preciosa de Silvio Rodríguez que justamente habla sobre esto. Esta canción, de título ¿Adónde van?, termina con los siguientes versos:

¿Adónde va lo común, lo de todos los días?
¿El descalzarse en la puerta, la mano amiga?
¿Adónde va la sorpresa, casi cotidiana del atardecer?
¿Adónde va el mantel de la mesa, el café de ayer?
¿Adónde van los pequeños terribles encantos que tiene el hogar?
¿Acaso nunca vuelven a ser algo?
¿Acaso se van?
¿Y adónde van?
¿Adónde van?


La revolución de la conciencia ecológica

Martes, Enero 22nd, 2008

Dejamos atrás el año 2007 con la sensación de que terminó el debate sobre la existencia del cambio climático (finalmente parece que sí existe y está provocado por los seres humanos) y con la agradable sorpresa de ver cómo Estados Unidos se unía al acuerdo base sobre calentamiento global de la Cumbre de Bali. Dos excelentes noticias fruto del trabajo de científicos, organizaciones ecologistas, medios de comunicación e instituciones de prestigio e impacto mundial, como los Premios Nobel o los Oscars de Hollywood, que no dudaron en reconocer el trabajo de Al Gore y su verdad incómoda.

Y afrontamos este 2008 recién estrenado con el reto de no olvidarnos de todo esto. Imagen de un globo terráqueo verde con hojas verdes alrededor.De no olvidarnos de que la revolución ecológica no ha hecho más que comenzar. Porque el respeto por la naturaleza y el medio ambiente debería estar por encima de la existencia del cambio climático. Ahorrar energía, apostar por los recursos renovables, contaminar menos o colaborar con el reciclaje son acciones que no deberíamos cuestionar; tendrían que estar grabadas en nuestra conciencia con independencia de si los Estados Unidos se unen o no a un pacto medioambiental.

Por todo ello, 2008 debe ser el año en que adquiramos, si no lo hemos hecho ya, una verdadera conciencia ecológica. Y para lograrlo no tenemos que esperar a ningún acuerdo mundial, ni a que los científicos nos desvelen más resultados, ni a que los gobiernos den siempre el primer paso. Cada uno de nosotros somos responsables de nuestra conciencia y de nuestras acciones. La verdadera revolución es la que se produce dentro de uno mismo.

Cuando adquieres conciencia ecológica te das cuenta de que hay multitud de detalles de tu vida diaria que puedes cambiar para ser más respetuoso con el planeta. Pero tu círculo de acción puede ser más amplio: también puedes hablar de ello con tu familia y con tus amigos, educar en la ecología a tus hijos, reclamar cambios a tu gobierno, manifestarte, hacerte socio de Greenpeace… ¿Qué mal podemos hacer si cuidamos mejor nuestro planeta? No esperes más y súmate a la revolución de la conciencia ecológica.


Relato ecológico: “El tatuaje”

Domingo, Enero 6th, 2008

Portada del libro de cuentos medioambientales “De mí para ti”La forma de explicar la sostenibilidad medioambiental de la que hablábamos en “Carpa Diem“, aquello de acortar los tiempos para apreciar las consecuencias de nuestros actos rápidamente, me recordó un relato que escribí hace unos años y que fue seleccionado por la COAG y el Ministerio de Medio Ambiente como uno de los mejores del I Certamen de Cuentos Medioambientales.

Fruto de aquel certamen, se editó “De mí para ti. Unos cuentos medioambientales“, un pequeño libro de cuentos ilustrado por niños en el que se encuentra El tatuaje”, un relato que trata de provocar la reflexión sobre la sostenibilidad de nuestros acciones sobre el medio ambiente:

El tatuaje

Por Antonio Ibarra Santiago
Madrid, 2005

“Dejen sus humos en la puerta. Continúen a pie o en bicicleta”

Laura pensó que no se trataba de una bienvenida demasiado amigable, pero se acordó de que ellos tampoco habían sido demasiado considerados cuando, unas horas antes, rechazaron la posibilidad de contribuir voluntariamente a la sostenibilidad ecológica de la zona pagando una tarifa un poco más elevada.
—El Castaño de Indias. Finca rural —Manuel había parado el todo-terreno y leía en voz alta—. Es aquí.
—A lo mejor deberíamos continuar a pie —dijo Laura.
—¿A pie? Estás loca ¿Sabes lo grande que es esto?
—Bueno, pues en bicicleta. Ahí hay varias; y parece que están en buen estado.
—Ni hablar. Con este coche podemos llegar al fin del mundo.
El sol brillaba con fuerza y, de vez en cuando, corría una brisa que traía los aromas de la primavera. Pero, cuando el vehículo se internó en la finca, la atmósfera se tornó gris y maloliente.
—No me gusta este sitio, cariño —atajó a decir Laura mientras el vehículo se abría paso entre las hierbas y las flores que, hasta entonces, llenaban el suelo de vida y color.
—¿Cómo es posible? —exclamó sorprendido Manuel—. Flores, árboles, pájaros, tranquilidad,… estamos en plena naturaleza, mi vida.
—Sí, ya sé, pero hay algo que no me gusta. Sigo pensando que deberíamos haber dejado el coche en la puerta, tal y como nos advertía aquel cartel. Además —continuó Laura—, ¿no hace ahora más calor?
De repente, el todo-terreno dio un salto enorme. Probablemente habían pisado alguna raíz, pero el coche recobró el equilibrio sin dificultad. Sin embargo, a los pocos segundos se escuchó un sonido atronador proveniente de la parte delantera derecha. Manuel paró y bajó a inspeccionar.
—¡Maldita sea! ¡Hemos pinchado! —gritó Manuel.
—Te dije que no me gustaba este sitio.
—¿Qué tendrá que ver una cosa con otra? Sólo es un pinchazo. En diez minutos está solucionado.
—Pues yo no aguanto este calor. Voy a sentarme a la sombra de aquel árbol.
Al cabo de un rato, Manuel caminó hasta el castaño bajo el que se había resguardado su mujer. Llevaba un destornillador en el bolsillo de la camisa y se frotaba las manos con un trapo.
—¿Ya está? —preguntó Laura, aún sentada y con la espalda apoyada en el árbol.
—Sí. Y tenías razón. Este bochorno es inaguantable.
Manuel se quedó de pie, observando el tronco inabarcable de aquel castaño.
—¿Te acuerdas de lo que te escribía en la pizarra en el instituto? —preguntó Manuel, sonriente.
—Pues claro, cariño. ¿Por qué?
—Ahora verás —contestó, acercándose al tronco destornillador en mano.
—¿Qué vas a hacer? —exclamó Laura mientras se incorporaba.
Manuel comenzó a grabar en la corteza del árbol unas letras.
—¡No lo hagas, Manuel! —pidió Laura un tanto alterada—. ¡Yo ya sé que me quieres!
—Pero si no pasa nada, mi amor. Así, quien venga por aquí sabrá que hay una chica que se llama Laura a la que quieren un montón.
—No, no me gusta. ¡Para, por favor!
—Si ya está. ¡Mira!

“YO ♥ LAURA”

Laura besó a su marido como recompensa por su gesto de amor, pero en lo más profundo de su ser se arrepentía de las perturbaciones que estaban ocasionando a aquel paraje.
—¡Ay! —se quejó Manuel.
—¿Qué te pasa?
—No sé, me escuece aquí, en la espalda —dijo llevándose la mano a la zona afectada—. ¡Mierda! ¡Me duele!
—Espera, deja que lo vea —dijo Laura situándose detrás de él—. ¡Tienes la camisa manchada de sangre!
—¡Joder! ¡Me duele mucho! ¿Qué tengo?
Laura le quitó la camisa y lo que vio le dejó helada. No podía articular palabra.
—¿Qué pasa? —chilló Manuel—. Es como si tuviera un millón de abejas clavándome sus aguijones. ¡Es inaguantable! ¡Haz algo, por Dios!
Pero Laura estaba inmóvil, con la mirada clavada en la espalda de Manuel. Éste, con la cara desencajada por el dolor, se volvió y la zarandeó.
—¡Laura! Vuelve en ti y dime qué-coño-tengo-en-la-espalda.
—Es una especie de… tatuaje —balbuceó Laura.
En ese instante, Manuel perdió el conocimiento y cayó. En su espalda desnuda y ensangrentada había algo escrito:

“YO ♥ MEDIO AMBIENTE”

¿Qué pasaría si todas nuestras acciones tuvieran consecuencias inmediatas?


Carpa Diem

Viernes, Enero 4th, 2008

Imagen del Concurso de Cortos por la Sostenibilidad organizado por la Fundación Ecología y Desarrollo y la Fundación NorteNo, no es una errata. No quise poner “Carpe Diem“. Carpa Diem es el título del corto ganador del 2º Concurso Internacional online de cortos por la cultura de la sostenibilidad organizado por la Fundación Ecología y Desarrollo y la Fundación Norte.

Su autor, el italiano Sergio Cannella, utiliza una carpa para hablar de sostenibilidad. En el corto, el grifo del baño y el desagüe del acuario donde vive la carpa parecen estar conectados, de modo que cuando se desperdicia agua por el grifo, la carpa ve disminuir el nivel de líquido en su hogar. Dos niños, unos planos y una fotografía muy cuidados y una música de suspense muy bien elegida hacen el resto. El resultado es un corto excelente:

Me gusta especialmente la propuesta de Sergio Cannella porque coincido con él en que para hablar de sostenibilidad hay que acortar los plazos. Hay que imaginar lo que pasaría si nuestros actos tuvieran consecuencias inmediatas. Como la conexión del grifo con el acuario en el corto…

Y es que algunas de las cosas más importantes para nosotros padecen esa desconexión temporal que, a veces, las pone en peligro: la educación, la salud y el medio ambiente son ejemplos de esto. La educación de los niños se plasma en la adultez; nuestro estado de salud depende en muchas ocasiones de cómo hemos ido tratando a nuestro cuerpo años atrás; y el impacto en el medio ambiente es siempre a largo plazo.

¿Qué pasaría si todos nuestros actos tuvieran consecuencias inmediatas?